lunes, 9 de mayo de 2011

Sólo sé que no votaré al PP

No estoy adscrito a ningún partido ni me voy a definir políticamente, aunque me temo que parto con desventaja frente a ti, lector, pues mis textos me delatan.

Te voy a lanzar un desafío: ya que te tomas tan en serio cuestiones como dónde pasar las vacaciones o qué modelo de coche comprarte, creo que deberías reflexionar sobre las personas que quieres que te representen a nivel local. Vota a quién te dé la gana, pero dale la importancia a tu voto que se merece.

La decisión sólo puede ser tuya, así que rechaza sobres cerrados de familiares manipulados y excursiones con las monjitas al colegio electoral con el pack "Vota PP". La dignidad es lo primero. En cuanto a mí, sólo sé que no votaré al PP. Me molestaría que pensaras "seguro que es un sociata" por el mero hecho de criticar al PP, pero estás en tu derecho. De cualquier modo, aquí te expongo algunos de los supuestos en los que nunca votaría a los populares, aunque no tuviese la información que tengo, y que compartiré contigo en muy pocas líneas.

Supuestos en los que yo no votaría al PP:

1.Soy negro, inmigrante, homosexual, independentista, etc. En resumen, no soy español caucásico heterosexual y obediente. Es demasiado simple, lo sé, pero a veces no hace falta retorcer demasiado los argumentos para convencer: a ellos no les gusta que seas distinto.

2.Creo en un Estado laíco.

3.Me da igual si el estado es laíco o no, pero definitivamente no quiero que la Iglesia Católica interfiera en la política del Gobierno.

4.Pienso que si los partidos políticos no se rigen por principios democráticos, difícilmente podrán actuar conforme a los valores demócratas cuando lleguen al poder.

5.Me gusta que los políticos asuman un compromiso de responsabilidad a la hora de lanzar acusaciones, a la hora de dimitir de sus cargos si es necesario y, sobre todo, cuando interfieren en los intereses generales por su propio interés.

Mis razones para no votar al PP

Ahora bien, supongo que no basta con hablar de supuestos teóricos. Paso a razonar por qué no voy a votar al PP.

En primer lugar, creo que sus máximos dirigentes son unos cínicos indeseables. Por ejemplo, cuando Esperanza Aguirre deja caer que el 11-M no fue perpetrado por AlQaeda, o cada vez que González Pons abre la boca, como cuando se atrevió a decir que deseaba que los magistrados del constitucional viviesen sin escolta en el País Vasco (a propósito de su fallo a favor de la inclusión de Bildu en las listas). No son bromas ni maldita la gracia que tienen.

El Partido Popular está haciendo precampaña desde el minuto siguiente de perder las elecciones. Y su única estrategia consiste en torpedear a todo lo que representa España, desde las instituciones hasta su imagen en el exterior. Me parece que esta actitud va en contra de los intereses generales, además de representar un dispendio económico innecesario, por no hablar del hartazgo y la desazón que cultivan entre la sociedad.

La idea de España que se ha apropiado el PP no me representa. Yo no creo en Manolo Escobar y su Viva España ni quiero decirles a los demás en qué supuestos pueden ser verdaderos españoles o no. A mí no me avergüenza ir más allá y pensar que un estado federal es posible. Un país unido por sus intereses y lazos comunes, pero con sus regiones suficientemente independientes como para desarrollar su singularidad, no sólo es posible. Es necesario.

Me avergüenzo de la gestión de Aznar, sobre todo durante los últimos cuatro años de su mandato. Sus actuaciones posteriores representan al egocéntrico antipatriota que nadie se esperaba, pero que se corresponde con su ineptitud general. De su sucesor Rajoy, ya que lo puso a dedo Aznar, no espero nada más que lo mismo. Ya sé cómo se las gasta en la única ocasión en la que se ha tenido que enfrentar a una crisis, a propósito de los vertidos del Prestige en las costas gallegas y portuguesas. Negó toda responsabilidad hasta el final, actuó tarde y mal, y luego repartió ayudas a diestro y siniestro para silenciar a los gallegos. Ayudas que, por cierto, en algunos casos tuvieron que devolver. Por no hablar de su complicidad con el resto de ex miembros del Gobierno cuando intentaron engañar a toda España con la tragedia del 11-M.

Pienso que Federico Trillo debería haber asumudo su responsabilidad por la tragedia del YAK-42 y me molesta verlo sin tacha de aquí para allá, con su particular desparpajo. Creo que no hay precedentes en nuestra Democracia.

Otros abanderados del PP, como Celia Villalobos, me provocan vergüenza ajena: su desfachatez no conoce límites. Incluso en programas como La noria esta señora destaca por maleducada y torticera.

En general, y por no aburrir citando nombre por nombre, los principales cabezas de lista del PP tienen por principio negar lo evidente hasta incurrir en la mentira y, al contrario, repiten tanto sus falacias que las hacen pasar por verdades. Por no hablar de su nepotismo descarado. Si no confío en los jefes, no dejaré que sus subordinados lleguen al poder (su estructura jerárquica es completamente vertical. No hay democracia interna). Por eso, para ellos no hay elecciones locales ni autonómicas. Siempre son generales. En todos los casos. Sus miembros reciben órdenes de un aparato central blindado que quita y pone candidatos a su gusto y merced.

Además, por lógica, si el PP de Aznar resolvió una crisis mucho menos grave en los años noventa  con la solución más fácil para ellos: reducir el gasto en todo lo relativo al estado del bienestar, ¿qué harán ahora para colgarse la medallita de salvadores de la economía española? En otras palabras, ¿de qué me sirve que España reciba el aplauso de la Unión Europea si se paralizan las inversiones en infraestructuras, educación, sanidad, etc.? ¿De verdad queremos que privaticen la Educación y la Sanidad? Pues es su próximo objetivo.

Para terminar con el PP, a mí personalmente me molesta que muchos de los jerarcas del partido desciendan de hombres poderosos del Franquismo: la lista es enorme. Casi increíble. La podéis ver en esta página. Me provoca arcadas incluso repasarla. Entiendo que mucha gente no quiera negar esa parte de su pasado. De alguna manera, decir que la etapa del Franquismo fue una cacicada cruel e injusta hace que muchas personas incurran en el error de ligar su vida al periodo histórico. Nada de eso. Las personas somos responsables de nuestros actos, no de quienes nos gobiernan y, mucho menos, cuando llegan al poder por la fuerza.

Ahora bien, ¿a quién votar?

El PSOE: Demasiado grande para controlarlos a todos. Pese a que ya no es el corral de Guerra y González sigue habiendo garbanzos negros. Muchos. Lá única ventaja es que, al contrario del PP, la mayoría son depurados por la Ejecutiva con cierta rapidez. Entre los honestos, puedes encontrar de todo: desde militantes de centroderecha hasta resquicios del antiguo PCE. A día de hoy, el Gobierno de Zapatero no es más que la versión light del PP. O por decirlo de otro modo, un partido de centroderecha europeo (vaya, sin conexiones con el Franquismo).

IU: Ni está unida ni tiene mucho sentido apelar a la izquierda, porque ellos mismos saben que su ideario comunista no se puede aplicar en la actualidad. Es un voto perdido en la mayoría de autonomías. En los municipios, dependerá mucho de las personas que se presenten.

Progreso y Democracia: Rosa Díez ha creado un partido que intenta recoger las sobras de PP, PSOE e incluso de IU. El resultado es un monstruo de Frankenstein repleto de costurones. Lo mismo te cuelan una lección de stalinismo que te dan una receta a lo Margareth Tatcher.

Ciudatans o Ciudadanos: es el ala catalana del PP. Más o menos como Progreso y Democracia. Sólo que en lugar de ir de progres, van de neoliberales modernos. Ya sé que no estoy entrando en el verdadero transfondo del partido, pero es que me parece demasiado artificioso, un mero producto de marketing sin historia ni contenido.

CIU: si eres un catalán acomplejado que quiere tener un pie en España y otro en una Cataluña eterna aspirante a independiente y, además, comulgas con la Iglesia Católica y con el santo capitalismo, ése es tu partido. Pero, ¿vas a arriesgarte a que tonteen con el partido que gane las generales de dentro de dos años? Artur Mas le pedirá matrimonio. Gane quien gane.

PNV: ídem que el anterior, pero con una ambigüedad respecto a ETA que da escalofríos.

ERC: tras ocho años de tripartito catalán han perdido su oportunidad al demostrar que ni son tan osados en su camino hacia la independencia ni tienen demasiado de esa izquierda a la que dicen representar. Ahora mismo es un ring a la deriva. O se reinventan o se extinguirán en pocos años.

Bildu: un riesgo innecesario si tu ideario no coincide con el movimiento abertzale. De lo contrario, es tu única carta, aunque también te puede decepcionar.

Coalición Canaria: yo no sé cómo estaban las Islas Canarias en 1978, pero conozco Lanzarote y Tenerife, y si estas dos islas sirven como ejemplo de su gestión... definitivamente no se trata de un partido serio.

Votar al resto de opciones políticas sólo puede resultarte fructífero si vives en un pueblo o en una ciudad pequeña. En esos sitios todo el mundo se conoce. Pregunta, investiga, habla con ellos. Pero tendrás que descartarlos para las comunidades autónomas. Una regla de oro: cuanto más pequeño es el partido, más fácil te resultará saber cómo funciona y qué puedes esperar de la gente que se presenta a listas.

Un apunte más:

En las listas electorales del 22-M hay más de un centenar de imputados. La mayoría de los candidatos implicados en causas judiciales de corrupción está entre las filas del PP y del PSOE. En total, casi un 50 por ciento son populares y un 35 por ciento socialista. Las zonas más infectadas corresponden a Andalucía y la Comunidad Valenciana. En la estimación realizada por el diario El País, a partir de su reportaje, "La corrupción se presenta a las elecciones" sólo se tienen en cuenta las causas judiciales relacionadas con corrupción, prevaricación urbanística y delitos contra la ordenación del territorio. Además, el estudio apenas incluye siete comunidades autónomas.

A falta de datos más precisos, los usuarios de un foro de Internet están recopilando en una lista a los candidatos implicados en corrupción para que nadie se lleve a engaños. La podéis consultar en este enlace y así me ahorro los consejos, amenazas y advertenncias sobre la pertinencia de dar publicidad a los presuntos implicados.


Información sobre la lista de imputados Vía Burbuja
Imagen vía Mis inquietudes

3 comentarios:

joppegi dijo...

Muy buena reflexión. En mi caso la elección local es personal y en la autonómica un voto estratégico para evitar en lo posible una reválida aplastante del Camps y sus vigotes pero sin duda, y tu artículo lo pone aún más en evidencia, el estado de nuestros políticos nos da un reflejo bastante fiel del estado del país.

joppegi dijo...

De bigotes y otras tropelias claro...

David Navarro dijo...

En general, cuando unas mismas personas ostentan el poder durante más de cinco años ya se tuerce el asunto, suponiendo que alguna vez fue bien.
Desde luego en España no tenemos los políticos que nos merecemos.
Sigo pensando, de todas maneras, que entre los votantes hay mucho fanático y desinformado, por no hablar de los pasotas, que son la mayoría.