Willis contra Willis. El público actual está más acostumbrado a comprender y disfrutar argumentos laberínticos de lo que cree. Sin esa facultad Memento no sería lo que es, una de las madejas de las que tiran las películas posmodernas. En ese sentido, Looper promete un desafío intelectual de saltos en el tiempo, que desde luego no se conforma con una aproximación pueril a lo Jumper, sino que más bien debería convertir en material masticado propuestas como la de los Cronocrímenes, uno de los films con la fecha de caducidad más ceñida que un servidor ha visto en mucho tiempo.
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