La maniobra orquestada por Convergència y Esquerra Republicana para convertir las elecciones autonómicas del 27 de septiembre en otra cosa esconden una falacia atroz. Porque, por más que se empeñen, los catalanes no van a votar por la independencia, ni por una consulta que encaje en la Constitución, van a votar por la composición de su parlamento. Que varios partidos políticos y asociaciones culturales se alineen con personalidades destacadas de Catalunya no les da derecho a tergiversar la realidad. Si los catalanes acuden a las urnas el 27S# pensando que con su voto decidirán si Catalunya se independiza de España o no, entonces la propaganda de los separatistas habrá cumplido su objetivo: engañar a sus votantes.
Opinión, cine, música, humor y mis artefactos literarios. Sígueme en Twitter: @dconsigomismo