No me extenderé demasiado, pero dado que le dieron el premio supuestamente más prestigioso del mundo, y puesto que se lo dieron por su faceta de pacifista, Barack Obama no merece ese galardón. Si hay un milímetro de cordura en este mundo de intereses, en este gran circo de monos enmascarados, deben retirarle el Nóbel de la paz al presidente del país más poderoso de la Tierra porque ha coordinado una ejecución sumaria que acarrea el incumplimiento de varias leyes internacionales.
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