Postal de Ochate para estimular tus pesadillas. Antes de que se pongan de moda los viajes esotéricos, y aprovechando que el sistema educativo catalán me tiene parado hasta que salga una sustitucíón, voy a preparar una excursión de un par de días a Belchite y a Ochate. ¿Y allí qué hay? Pues aparte de ruinas y leyendas, nada más; pero como en el interior de España sobran los manjares y el silencio, algo de paz encontraremos en los pueblos de alrededor. Ojalá sea así. Más vale que vayamos con las pilas cargadas, porque a Belchite y a Ochate se va a lo que se va: a pasar miedo.
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