Se sabe que hubo un trama civil, pero sólo se detuvo a un tal García Carrés, un falangista que se comunicó durante gran parte del 23-F con Tejero e incluso Milans del Bosch. ¿Nos tenemos que creer que ese señor, con acceso directo a un general del ejército español, actuó por su cuenta y riesgo? Resulta curioso también que de los 200 guardia civiles que entraron en el hemiciclo, a ninguno lo echaran del cuerpo. El reglamento lo permitía, pero no se hizo. Suma y sigue. Muchos de los mandos militares sublevados no fueron condenados a pena alguna. A día de hoy la mayoría no se arrepiente de su participación. El propio Tejero tenía un historial escandoloso (una ojeada a la Wikipedia basta para hacerse una idea) antes de saltar a la fama, pero nada evitó que siguiera ascendiendo en su carrera militar. Poco antes de poner en jaque a toda España intentó algo similar con la Operación Galaxia. Le cayeron sólo 7 meses. Luego, durante sus 14 años de cárcel tras el golpe fallido, según los reclus...
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