En el mundo anglosajón lloran la muerte de Seve. Mucho antes de cumplir los cincuenta años, al poco de retirarse, Severiano Ballesteros ya era una leyenda. Como ocurre con las personas más sobresalientes de este diminuto país, a Seve se le entendía y se le quería más y mejor en el resto del mundo que en España. A mí, que no me caen bien los ricos ni me gusta el golf, las palabras de Seve siempre me parecieron sinceras y cargadas de inteligencia.
Opinión, cine, música, humor y mis artefactos literarios. Sígueme en Twitter: @dconsigomismo