El amor incondicional es un invento que, no por viejo, deja de sorprendernos. Es quizá el motor que más guerras, lágrimas, milagros y sueños ha desatado en el mundo. En los últimos doscientos años también ha generado páginas de literatura, buena y mala, metros de celuloide, duelos, celos, violencia, lágrimas y demasiado dramatismo para tratarse de un mero reflejo. En realidad, un amor sin condiciones no existe más que en nuestras mentes.
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