Tuve la suerte de ver la última película dirigida por Nanni Moretti en Roma y a pesar de que mi italiano se parece bastante al español de Berlusconi, me veo capaz de adelantar una crítica. No vaya a ser que algún día la distribuyan en España de tapadillo y pille al espectador desprevenido. Antes de nada, hay que desterrar dos prejuicios: Sí, Nanni Moretti sale en la película, pero su papel es secundario. Más bien lo utiliza como desahogo cómico, porque la película en sí es una tragicomedia. O al menos, ésa era la intención.
Opinión, cine, música, humor y mis artefactos literarios. Sígueme en Twitter: @dconsigomismo