Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como asesinatos

El secreto de Bretón (reflexión a partir de la lectura del libro)

Al hilo de la lectura de El secreto de Bretón, de Vicente Garrido, un ensayo-crónica que me ha parecido irregular porque juega con el lector hasta defraudarlo, pues no hay tal secreto, me surgen varias preocupaciones. La primera: ¿cómo se puede considerar, digan lo que digan los expertos, que José Bretón no sufre ningún trastorno psicológico ni psiquiátrico? Los expertos alegaron en el juicio que se trataba de una persona normal. ¿Cuántas personas normales conocemos capaces de asesinar a sus hijos y, al cabo de unos minutos, flirtear con una conocida? Ni siquiera lo etiquetaron como obsesivo compulsivo a pesar de que no toleraba que nadie tocar a sus hijos con las manos sucias. También pasaron por alto su intento de suicidio a los 24 años.

Pabellones de muerte

Se saben muchos detalles sobre la entrada a prisión de los asesinos. Reporteros a la entrada de los presidios en las grandes ocasiones e incluso fotos, vídeos, testimonios de gente que pasaba por allí, nuevas imágenes, etc. Sin embargo, se desconoce casi siempre cuál es su destino cuando salen de la cárcel. Porque, con la actual legislación, el que entra, si no muere repentinamente en la penitenciaría, acaba pisando la calle. Da igual que haya matado a una persona o a cuarenta. Con los descuentos legales incluidos, debería salir de la "trena" en menos de veinte años. Por ejemplo, el Arropiero, el mayor asesino en serie de este país, con 48 muertes confesas, entró en la cárcel para enfermos psiquiátricos de Fontcalent (Alicante) en 1978 y salió veinte años después, enfermo de un cáncer de pulmón debido a su (dicen) increíble adicción al tabaco. Al poco murió.