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Mostrando las entradas etiquetadas como terror

Mikel Santiago: ¿lo más cercano a un Stephen King español?

Con permiso de Juan Manuel de Prada, que da verdadero miedo, dentro y fuera del papel. Ahora en serio, he leído dos de las novelas de Mikel Santiago: La última noche en Tremore Beach y El mal camino. Por en medio, se me coló un bodrio en formato electrónico que venía firmado con su nombre y que tuve que borrar de mi ebook y de mi memoria a la media hora. Veamos. La de Tremore Beach es una novela con atmósfera. Se nota que el autor ha vivido en Irlanda, se nota además que ha ejercido el trabajo en solitario, como el protagonista de su novela, un compositor de bandas sonoras, y se nota que Santiago puso toda la carne en el asador en una historia de suspense que por momentos se sale del género y es novela con venas y sangre.

Poltergeist: subrayando logros ajenos

Un buen remake debería relanzar una historia, cuyo estilo ha envejecido. Pero los mejores revisiones son aquellos que pulen los defectos del original. Vaya por delante: creo que el Poltergeist original sigue generando las mismas emociones ahora que cuando se proyectó. O séase, que era mala candidata para una actualización. Sin embargo, este remake generó un interés razonable entre los aficionados al género. Y fui con la esperanza de encontrarme algo nuevo. La realidad es que han cogido el guión y, salvo algunos detalles sin importancia, han respetado cada momento impactante del film original con tedioso respeto.

Adelanto de Breve estudio de los terrores mundanos

La portada es otro acierto de Jorge. Así arrancará Breve estudio de los terrores mundanos , que incluirá trece cuentos de terror, una sorpresa y un hilo conductor que es mi propia biografía entre 1979 y 1981, cuando niño.  Mi intención es corregir sus más de un centenar de páginas y ponerlo en Amazon por menos de 3 euros, como la antología de cuentos anterior. Por el momento podéis disfrutar de Un puñado de cuentos y una huida . Como prometí, las primeras páginas de Breve estudio de los terrores mundanos .

Mira siempre en el contenedor

Mejor ilustrarlo con un pájaro muerto que con una persona. Hay cuentas que simplemente no cuadran. Se calcula que en España hay cerca de 15.000 personas desaparecidas. Por mera casuística, probablemente la mitad esté muerta. ¿Cuántas veces compruebas qué hay en el contenedor cuando tiras la basura? En mi caso, ninguna vez. Estoy seguro de que a partir de ahora te fijarás un poco. No cuesta nada y puedes destapar un crimen y, sobre todo, acabar con la angustia de los seres queridos de alguien que falta a casa. Mira bien dentro del contenedor. En cualquier bolsa puede haber rastros de sangre. No es fácil descuartizar un cadáver de forma que encaje en una bolsa y, mucho menos, que ésta se mantenga impoluta por más envueltos que vayan los restos. El asesino habrá tirado la basura en el contenedor al azar. Seguro que vive lejos de allí. No tengas miedo, pues.

Intrusos y el doble crimen del guionista

Desde Luis Buñuel no ha surgido ningún director de cine español que remueva los cimientos de la Historia del cine. Por supuesto que ha habido y hay grandes realizadores, pero ninguno indiscutible. Parecía que Amenábar lo podría conseguir, pero filmó Ágora, una obra que decepcionó a casi todos. Julio Médem también estaba entre los futuribles, pero llegaron La pelota Vasca y Caótica Ana*. En el pasado García Berlanga, Borau, Bardem, Saura y algunos otros llegaron mucho más lejos, pero la inercia de sus últimos trabajos malversó el potencial de su legado, de forma que se quedaron en viejas glorias del cine español, aunque hayan rodado películas universales. Con la nueva hornada de directores españoles los ha habido tan ambiciosos (y valientes) como Jaume Collet-Serra, Isabel Coixet y Juan Carlos Fresnadillo, que desde su segundo film se pasó a Hollywood y rodó la estimable 28 semanas despues, una película de zombis con una primera mitad alucinante que acababa borracha de sí m...

De Roma a Lorca: unidos por el miedo

Raffaele Bendandi es un personaje extraño. Un sismólogo en tiempos en los que la ciencia no había prosperado demasiado, un cavalieri para Mussolini, y un autodidacta que en 1933 legó un sobre con predicciones de terremotos hasta el año 2025. Lo interesante del caso es que vaticinó con aciertos algunas desgracias y se ganó la fama de clavirividente de los terremotos. El pasado 11 de mayo, según sus escritos, un terremoto debía fulminar la ciudad de Roma, desde el Coliseo hasta la Basílica de San Pablo: un mensaje apocalíptico que muchos romanos se tomaron en serio hasta el punto de huir de la ciudad y dejar sus ocupaciones cotidianas.

Un saco de huesos con muy malas pulgas

Me habría gustado volver con un post muy bien trabajado, ingenioso a poder ser, incluso esclarecedor (fruto de mis momentos de euforia en los que me creo capaz de eso), pero no seré yo quien lance torpedos contra mí mismo con un exceso de presión y de presunción. En cualquier caso, el artículo está en proceso y definitivamente será breve, poco alambicado y sesudo, y tratará sobre blogs. Mejor dicho, sobre mi forma de ver el mundillo de los blogs. A lo que vamos. Estos días acabo de leer la novela Un saco de huesos, de Stephen King, y tengo que reconocer que es el segundo libro de este autor que devoro en mi vida (sí, sus libros se devoran, aunque esto no es ni una virtud ni un defecto). Del primero no me acuerdo (demasiadas películas basadas en sus libros como para diferenciar esa primera lectura), aunque sé que lo leí a mediados de los ochenta, cuando tenía la edad necesaria para creer que existían libros obligatorios y autores a los que rendir pleitesía. No me debió de impactar d...