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Mostrando las entradas etiquetadas como adolescencia

Eras mi mejor amigo

No soy ninguno de estos dos fulanos, pero la foto es maja. Eras mi mejor amigo. Teníamos diez, once, doce, trece años, no lo olvides, y entonces íbamos juntos a todas partes y, cuando necesitaba contar contigo, ahí te tenía. No podíamos ser más distintos. Tú aprobabas sin dificultades, aunque a veces dabas un traspiés, y lo que nos reíamos, porque ni tú te lo esperabas. Eras bueno en deportes. Yo, un patoso. Eras más fuerte y alto que la media. Yo, normal, tirando a debilucho. A los dos nos gustaba llevar la contraria al régimen establecido y recuerdo haber criticado a todos los maestros y a los niños de sobresaliente alto. No éramos de hacer la pelota, no, y detectábamos enseguida a los que iban en ese plan para neutralizarlos.

Desastrosa y feliz juventud

En mi experiencia como profesor de secundaria sólo he visto signos de preocupación en la cara del tutor, contagiados luego a otros miembros de la plantilla, cuando han percibido que un alumno no era feliz todo el tiempo. Es que Fulanito lleva una semana sin sonreír apenas, en el patio no juega con los demás niños, en el grupo le han dado de lado y, lo que es más grave, el otro día respondió muy mal, con agresividad fiera, a la provocación de otro alumno.