La imagen demuestra la relación entre Bieber y los coches. Mientras tanto, Miley Cyrus tomaba la curva por una calle de sólo One direction, por lo que se topó con el Honda Civic conducido por el jugador de la NBA Lamar Odom, que en ese preciso instante habla por teléfono con Stephen King. El bueno de Stephen se está poniendo morado de chocolate en su habitación individual, pero triple, del hotel de Chicago de cinco estrellas y media (marketing manda). En serio, Justin conduciendo con una pizza en la mano. Pero si no tiene carnet. Y con lo que la pizza engorda. Anda que… ¡No te jode! Menudo es el granuja. Lamar Odom acaba de contarle que tiene que ser Justin Bieber, porque iba vestido de Forever 21 y llevaba una gorra de Los Angeles Lakers, y sólo ese renacuajo puede combinar tan mal la ropa.
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