jueves, 5 de abril de 2012

Viendo teclear el tiempo

Estás de vacaciones en casa y ya pasas de los 35. No tienes hijos. Pobrecito. ¿Tendrá algún problema? El de la hipoteca no, desde luego. No me la concederían ni acompañado de Urdangarín.



La novia lejos. Los amigos ocupados. El que no está con sus criaturas, se sigue autorrealizando. Y yo salgo a la calle con el jersey del revés tapado con una cazadora. No es a propósito. Me acabo de dar cuenta ahora.

Escribo en un ordenador público, al que puede que mañana le recorten parte del teclado. Como seguramente se carguen la parte izquierda me despido de esta f$r"a ta& fea!

2 comentarios:

Juane Reche dijo...

Me parece que fue Aristóteles el que dijo que las cosas son porque son en sí mismas, asi que... Al final la vida nos persigue, el tiempo nos persigue, 40, sin hijos, como Proust: buscando el tiempo perdido, escuchando-asumiendo "es que él siempre ha sido un poco así", se te pasa el arroz y no estas casado. Que quieres que te diga. A veces hay que salirse un poco fuera de uno mismo y mirar el conjunto, en perspectiva! y ves que las cosas son porque son en sí mismas y que es verdad eso de yo y mis circunstancias.

David Navarro dijo...

Sí, la vida es y más vale tomarla como es y no como nos gustaría. Pero luego están las emociones, los deseos y las cábalas que cada cual se hace.
A veces me muevo entre lo literario mal escrito y lo personal ficticio. El blog se escribe en esa clave casi todo el tiempo, aunque me encantará debatir este y otros temas. Gracias por escribir aquí.