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Cien años después... En 2011 golpeaban a los manifestantes

La cuna de la democracia violada, pero el pueblo habló.
Unos bárbaros, sí, eso es lo que eran nuestros antepasados. Verás: entre todos pagaban a otros ciudadanos para que les protegieran, pero cuando se quejaban y salían a manifestarse a la calle, los mismos que comían de su mano los perseguían y acorralaban a porrazos, empujones y puñetazos. Incluso les disparaban.

No, balas no... sino pelotas de goma que a poca distancia te podían dejar KO.

Ni idea: supongo que cuando quisieran manifestarse, la propia policía vigilaría a sus compañeros, pero la verdad es que no he podido encontrar ni una sola imagen de agentes golpeando a otros agentes.
Pues sí, también deberían haberse visto como compañeros cuando no eran policías los que se manifestaban, pero se creían con privilegios sobre sus conciudadanos. Consideraban que los que no les obedecían eran enemigos.

En efecto, como en el ejército.

Del mismo modo, los gobernantes, alimentados por sus conciudadanos, cambiaban de rol al ser elegidos y se desmarcaban de los intereses de los demás. De otra manera no se entiende que el pueblo tuviera que manifestarse varias veces para que sus dirigentes, elegidos por ellos mismos, les hicieran caso.

Lo más sorprendente es que a menudo los manifestantes no conseguían nada. Salvo palizas y frustración. Los diferentes gobiernos solían recompensar el apoyo recibido por sus conciudadanos con silencio y, para colmo, con una hipocresía que solía rebasar los límites del cinismo.

Algunas protestas signficaban la humillación del pueblo, porque de pronto descubrían que no tenían derecho a pasar varios días con sus noches en una plaza pública. En las universidades públicas tampoco se podían quedar. Todo lo que ellos mantenían con sus impuestos pertenecía a otras personas, un alcalde, un concejal o un rector, que cobraban mucho más que la mayoría de la gente y que disfrutaban de sus privilegios gracias a la misma gente a la que ninguneaban.

¿No es absurdo?

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