miércoles, 11 de enero de 2012

De menos a más

La gente antes que los beneficios (frente a la Bolsa de NY).
Después de ver la amable y bien interpretada "La dama de hierro" me pregunto: ¿estaba ya senil Maggie Thatcher cuando protegió a Pinochet? Busco en Internet, porque en la película se saltan el tema, y parece que la enfermedad se la detectaron dos años después de acoger bajo su ala al sanguinario chileno.

Qué poco se habla de cine y de libros entre la gente de a pie. En los bares nadie da un duro por los políticos, pero se comentan los casos de corrupción como quien habla del tiempo. Es imposible contar los escándalos: Matas, Urdangarin (sin acento por su procedencia vasca), Garzón, Fabra, Camps, Blanco, todo el Constitucional, los ediles que se han subido el sueldo, el bigotes, Julián Muñoz, del Nido... así ¿hasta cuántos? Este misterio -los que quedan por fichar- resulta muy doloroso.
Por cierto, del tiempo se habla muchísimo, porque es el espacio televisivo más visto por los españoles. Entre agricultores, pescadores, pensionistas y parados interesa más saber si hará sol que la evolución del Ibex 35 o 36.

El otro día me reí a gusto porque un periódico españolista rancio sacaba pecho a propósito del cine patrio. Es cierto que TVE había programado unas 200 películas españolas en un año, si no me equivoco. Lo malo era que entre los cinco films más vistos había un producto televisivo (que no debería contar como película) y dos clásicos de Paco Martínez-Soria.

A todo esto, otro diario expresaba las quejas de un canal por haber conseguido "sólo" un 15 por ciento de la audiencia con "Pretty Woman". Y es que era la decimonovena vez que la emitían en televisión. Es la película fetiche del capitalismo: quieren que dé leche eternamente.

Y, a propósito del cine, el otro día asistía a una doble sesión para nostálgicos y friquis en las que emitieron "Gremlies" y "Cazafantasmas". Pantalla enorme. Versión original. El cine Urgel hasta los topes. Muy buena experiencia hasta que recordé que había estado escuchando ELO y Beach Boys por la mañana, me había leído parte de un libro sobre la década de los ochenta y llevaba puesta una camiseta de Tom Petty.

También me vino a la mente que mi padre había elogiado a Sergio Dalma en la tele y mi madre andaba poniendo un disco de María del Monte estas navidades.

Entonces, en mitad de la peli de Gizmo entendí por qué me tiré como un perro de presa a por la revista Rock de Lux cuando esperaba el tren en Alicante. Luego me vine abajo al recordar que sólo conocía tres grupos de la veintena que aparecía en el recopilatorio de lo mejor del año, internacional, volumen 1.

Al día siguiente lo puse un rato, pero me aburrí enseguida: aquellos sonidos, o me resultaban demasiado familiares, como refritos, o no los entendía.

Ahora bien, si vivimos en un bucle, la historia se repite, el capitalismo es inevitable, la democracia es el menos malo de los sistemas, mayo del 68 fue un desastre, Marx se equivocó de cabo a rabo y los indignados del 15M son unos niños de papá que interpretan pasajes de la serie "Cuéntame" (esto último no lo suscribo ni de broma). ¿Cuál es el plan para progresar?

Yo no me creo que el arte ya haya llegado a la última frontera y que sólo se puedan hacer revisiones sobre lo mismo. Sin embargo, estoy de acuerdo en que el Sistema está tan podrido como aquella Roma de Nerón (bastante peor y a mayor escala). Ahora bien, aparte de los que se resignan, los que creen que Zapatero ha hundido a Grecia, Italia y Portugal, los que despotrican contra los indignados y toda suerte de inmovilistas gruñones, hay personas con ideas y esperanzas en un futuro.

Necesitamos más David Bowies, más Buñueles y más Francis(¿es?) Bacon. Pero eso no es lo más importante. Necesitamos urgentemente que la gente pierda el miedo a pensar por su cuenta y tal vez podamos decirle a Europa y al mundo que se metan por el orto los rescates, la moneda única, las misiones de la OTAN, el FMI y el descaro con el que explotan a los más pobres para rebajar el maldito déficit.

La única bolsa que necesitamos es una de tela para hacer la compra. Los espectáculos que más me han comovido en mi vida han tenido a un señor y su guitarra como protagonistas o a dos o tres actores sobre un escenario vacío. En mis momentos de felicidad el dinero poco tiene que ver y, lo siento, pero nunca me he sentido realizado en el trabajo excepto cuando he podido hacerlo a mi manera y he tenido por recompensa la gratitud de otro ser humano.

Propongo, ya que me he soltado, un parón absoluto hasta que en este país no haya ningún sospechoso de corrupción con un cargo político, hasta que no se dé prioridad a las partidas sociales y hasta que no tengamos una Constitución justa y solidaria sin excepciones, en la que cada persona valga lo mismo y la democracia se convierta en una realidad participativa y representativa.

¿Derecho a una vivienda digna? Papel mojado. ¿No discriminación? Lo mismo.

Digamos adiós a una sociedad que se ve desde la barrera, pongamos tope a los sueldos millonarios y dejemos que cada cual financie su religión.

La felicidad y la dignidad de los seres humanos, sobre todo los más desprotegidos, debe de estar por encima de cualquier interés. De lo contrario, hay que borrar de plano cualquier iniciativa venga de donde venga.

MI PAQUETE DE MEDIDAS (BORRADOR)

Ningún mendigo desatendido.
Prioridad a la educación gratuita, libre y plural.
Sistema sanitario universal y eficiente.
Tope salarial más bajo. Sueldos mínimos más altos.
Más impuestos para los más ricos.
Expertos en la materia de los Ministerios, Consejerías, Concejalías, etc. Los que tengan sólo un perfil político que se queden en su partido.
Más referéndums sobre temas importantes.
Modernización de las votaciones. Sin papeles. Ecológicas.
Legislaturas de 3 años.
Erradicación de la telebasura o traslado de los contenidos a canales de pago o a partir de la medianoche.
Fin de las subvenciones culturales. Ayudas a posteriori según su aceptación popular y/o su influencia en la comunidad artística.
No más hipocresía con el tabaco: si mata, se prohíbe; si no, se deja de marginar al fumador. Ni con las drogas: estudio exhaustivo sobre las que pueden legalizarse y las que no. Tampoco con los coches: si se quiere potenciar de verdad el transporte público, habrá que economizarlo y extender sus servicios y no lamentarse por las bajas ventas de los automóviles. A propósito: vehículos no contaminantes ya.
Cumplimiento íntegro de las recomendaciones mundiales para la protección del planeta.
Regeneración política: la gente que se dedique a la política sólo podrá estar en primera línea durante dos legislaturas. No podrán ostentar varios cargos. No podrán dedicarse a la empresa privada.
Avances hacia un estado federal.
Referéndum sobre la monarquía. Y si persiste, más transparencia y austeridad.
Cada cincuenta trabajadores, un servicio de guardería financiado por las empresas.
Desmantelación del INEM y sustitución por un servicio real de búsqueda de empleo.
Equiparación de los derechos laborales de los funcionarios a todos los ámbitos.
Actuaciones de la fiscalía ante mentiras, calumnias, insultos de los políticos, etc.
España no debe traficar con armas.
(CONTINUARÁ, me temo)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Great!