miércoles, 19 de junio de 2013

El juicio popular en España

La juez Alaya sale cada día en la tele por guapa.
En España, a diferencia de otros países, todos los juicios son populares. Ahora mismo es así.

En primer lugar, porque el último escalón de la magistratura es elegido a medias entre el primer partido político y el segundo. En la actualidad manda el Partido Popular. Ergo, la última palabra la tiene el PP. Juicios populares, pues, en última instancia lo son todos. Una breve explicación si pinchas aquí.

Segundo punto. Cualquier juicio que despierte la curiosidad de la prensa, por escabroso o por incluir entre sus partes a gente famosa, concluye antes de empezar.



Si el crimen resulta execrable, el acusado nunca es inocente. De haber niños de por medio, este veredicto se da en el cien por cien de los casos.

En el caso de los famosos, si éstos tienen buena prensa, son inocentes, diga lo que diga el juez. Por ejemplo, Messi. Aunque quizá entre los aficionados al Real Madrid, sea culpable. En Barcelona, al menos, ya es inocente. Si el juicio se celebra en esta ciudad, los periodistas pueden escribir la crónica cuando quieran.

Periódicos que dictan sentencias.
Ahora bien, como caigan mal, los famosos siempre son culpables. Por ejemplo, el torero Ortega Cano, la cantante Isabel Pantoja y, en general, cualquier personaje de las revistas del corazón que viva rodeado de lujo y no haya demostrado ser mejor persona que la media de los españoles: debe llevar varias ONG, adoptar niños sin hogar, trabajar gratis, etc. Vamos, que si Angelina Jolie decide transgredir la ley en España, no debería preocuparse de nada. Pero como Marujita Díaz (el recuerdo senil de una vieja estrella del Franquismo) se salte un Stop, pasa la noche en el calabozo.

De todas maneras, ya puestos a confesar, hay que decir que los famosos de portada rosa siempre son culpables. Sin embargo, nunca van a la cárcel. Deben de hacerla muy gorda para acabar entre rejas. Si, por ejemplo el límite está en tres años, su máxima pena será dos años y once meses y medio.

Dos políticos inocentes y españoles.
Tercer apartado. La justicia en España es lenta, pero en el caso de políticos corruptos se eterniza. Entran y salen de los juzgados. Se les imputa, se les desimputa, y aunque el sentido común, la lógica, la gravedad y hasta el horóscopo contemplen su culpabilidad, al final quedan liberados de toda carga penal. Hay demasiados ejemplos: Carlos Fabra, Francisco Camps, Luis Bárcenas, Felipe González, José María Aznar, etc. Algunos nunca llegarán a sentarse en el banquillo de los acusados; otros fueron para que la masa, el populacho, no reventase. Por nada más.

Por último (o casi), existe un grupo de personas que en España quedan eximidos de juicio. Ojo, porque seguro que se me escapa alguno.

La opinión de los españoles no influye en los jueces.
1) Grandes directivos y jefazos de multinacionales.

2) Banqueros.

3) La Casa Real y allegados.

4) Ex altos cargos políticos. ¿Conocéis a Trillo?

5) Capataces de medios de comunicación poderosos.

6) Barça, Real Madrid, Valencia y Atlético de Madrid.

7) El ejército.

8) Cargos medios y altos del Gobierno.

9) La Iglesia.

Seguro que hay un 10), un 11), pero considero que basta con eso.

Este juez ha denunciado presiones y lo han presionado más.
Y en el caso de las fuerzas de seguridad, si no ostentan ninguna responsabilidad sobre sus compañeros ni cargo alguno, pasan un juicio rápido y cumplen una parte mínima y multifraccionada de su pena. Al día siguiente, ya pueden volver a trabajar.

Finalizo este informe acelerado, pero no quisiera dejar de destacar que en la actualidad las estrellas de los procesos son los jueces. Cada día, una docena de periodistas y otra de fotógrafos narran cómo entran y salen de sus respectivos tribunales. A los españoles, así lo entienden los directores de los periódicos, canales de televisión y emisoras de radio, les gusta ver a los jueces agobiados y si se trata de juezas, les interesa mucho saber qué ropa visten para ir a trabajar.

Somos así y no tenemos lo que nos merecemos.

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