sábado, 2 de mayo de 2015

Intentar publicar (diez motivos para volverse loco)

Hay muchos motivos para volverse loco si uno se empecina en publicar una novela.

Enumero unos pocos:

1) Trabajar gratis.

2) Trabajar robándole horas al sueños y al tiempo libre.

3) Compararte a los maestros de la literatura.

4) Compararte a novelistas de éxito con escasa calidad.



5) Recibir negativas de las editoriales.

6) No recibir respuesta de las editoriales.

7) No recibir respuesta de los agentes literarios, o que se nieguen a representarte (sí, las pongo en el mismo punto, porque ya se sabe que en España los agentes literarios no son los mismos profesionales* que en Estados Unidos o Reino Unido).

8) Participar en foros de escritores donde te da la sensación de que hay más farsantes que escritores de verdad.

9) Querer explicar ¡a gritos! que lo tuyo va en serio, que escribes, reescribes, lees, relees y luego intentas publicar.

Y dejo para el final la peor duda de todas:

10 ¿soy autor de una de esas obras que no se valoran por llegar tarde o al lugar equivocado? O, en cambio, ¿soy un iluso que escribe mal, sin perspectivas de mejorar, y que nunca sabrá si esto es cierto o es sólo la desesperación?

Desde luego, sin dudar uno puede acabar siendo feliz, sí, pero con los mismos ingredientes que el más idiota entre los idiotas. Sin embargo, la duda constante lleva a la desesperación y de ahí a la locura sólo hay un paso.


*Un agente literario debería estar para descubrir escritores y, si merecen su confianza, enseñarles el camino para contactar con el mundo editorial. En España, un agente literario sólo acoge a escritores consagrados y se dedica a montarles saraos y hacerles la declaración de la renta. Si son extranjeros, mejor, así se libran de hacerles la declaración.

1 comentario:

Fermí Naudí dijo...

Hola david! Me han gustado mucho tus reflexiones sobre "intentar publicar". Claro que siempre hay motivos. Como por ejemplo: escribir un comentario a las 3h de la mañana a quién hace años que no ves ;) . Siempre hay motivos, pero a veces las peores locuras son las que mas ayudan a escribir! Suerte!