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Dan mucho miedo

¿Fingen? Sí, cuando parecen cabreados.
Me refiero a los dos partidos políticos que nos gobiernan, el McDonald's y el Burger King de este Sistema.

Resulta que hace cuatro o cinco años la Constitución era intocable porque, cuidado, podría reinar una mujer en esta monarquía supuestamente democrática. La realidad la sabemos todos: a) Nadie quiere que Elena reíne. b) Saben que los súbditos españoles acatan todo lo que ellos quieran.

Ahora, con el cuerpo todavía embadurnado de arena y crema, PP y PSOE se alían para alterar la Constitución como si se acabara el mundo.

De entrada, yo nunca confiaría en una propuesta en la que estos dos partidos estén de acuerdo. O sea, en siete años no han encontrado el consenso para acabar con el terrorismo ni para dar con la receta de la crisis y, sin embargo, en cuatro días ya han encontrado la clave secreta de la caja fuerte de la Constitución.

Esto huele a cuerno a la brasa. Para colmo, el PSOE admite que le habría gustado organizar un referéndum, pero se lamenta de que no hay tiempo. Hay que actuar con la máxima celeridad: ¡la coyuntura lo exige!

Con los mismos argumentos Bush convenció a Obama para que firmara un plan de rescate que premiaba con millones de dólares a los que nos metieron en la crisis. Una decisión que todos sabemos cómo sentó a la economía mundial y que, probablemente, tenga mucho que ver con los anuncios de quiebra de Estados Unidos.

Definitivamente dan miedo. Estos dos partidos no sólo han perdido la poca credibilidad que tenían, sino que han demostrado que son capaces de arrasar con todo para que los amigos de unos y de otros se mantengan donde están.

Al final, la política empieza y termina en cuatro peces gordos que no se conforman con su acuario de lujo. Se puede entender así o estudiar cuatro años en la Universidad. Pero al final no creo que la conclusión cambie ni un ápice.

Un llamamiento
Si hay signos de vida inteligente en este Estado, lo más sensato será dejar de lado la gilipollez del voto útil. Libérate de las cadenas mediáticas, del sentido común forzoso, y en las próximas elecciones examina bien a quién vas a votar y, sobre todo, vota a quién te dé la gana según tus principios y/o intereses.

Yo no soy nadie para echar broncas a la gente, pero me consta que hay gente que dedica más tiempo de su vida a saber qué tipo de tele se va a comprar para el salón que a las Elecciones Generales. Piénsalo dos veces... Eres libre, pero... ¿eres inteligente?

De momento, este pucherazo se merece una Huelga General, así, en mayúsculas. Dan mucho miedo, sí, pero dependen de ti y de mí, de sus electores, y si se lo ponemos fácil, nos moriremos sin ver una Democracia real.

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