Intersección entre la Varsovia comunista y la medieval. No es nada raro encontrarse con pueblos unidos por la tragedia. En realidad, patriotas que se consideren triunfadores debe haber bien pocos y países que basen su unidad en el triunfalismo hay más de la cuenta (la mayoría mal informados, otros borrachos del pasado reciente). Los polacos parecen resignados a no tener demasiada suerte. Aunque los historiadores llenen las estanterías cada dos por tres con aquellas victorias añejas sobre el imperio otomano y otras escaramuzas poco duraderas. Otros hacen su labor de revisionismo histórico ensalzando la resistencia de Polonia ante las frecuentes invasiones, sobre todo de Rusia, pero me temo que es mayor el fervor romántico que la realidad.
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