Me leí en su día uno de los muchos libros dedicados al 23-F. Lo firmaba José Oneto. Recuerdo haber disfrutado como un enano a la espera de alguna conclusión esclarecedora. No la encontré. Hace un par de años devoré Anatomía de un instante, de Javier Cercas. Muy fácil de leer, todo en su sitio, pero, de nuevo, nada resuelto. Llevo ya quince días leyendo especiales de los diarios, viendo documentales sobre el fallido golpe de estado y hace un par de días descubrí en El País las actas que se tomaron el día de autos. Me las he engullido enteras (las partes publicadas, claro) en busca de alguna clave. Por supuesto, no he encontrado nada más que nuevas incongruencias. En realidad, me he documentado más sobre el 23-F que sobre muchos otros temas que me afectan más en mi vida diaria: la mejor dieta, técnicas para leer con rapidez, educación emocional, cómo acertar en la Primitiva, etc. Ya lo sé: eso nos pasa a todos. De todas maneras, si pudiera colocar en la balanza lo que he leído y visto so...