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Personal III (Personal I, segunda parte)

Mi experiencia docente en el Raval Esperaba a que se terminara mi sustitución en el IES Milà i Fontanals, pero parece que todavía estaré allí unos días más, y como ya he cumplido mis 9 semanas y media, haremos un homenaje a la pésima película seudo-erótica de los ochenta. Convivir con chicos y chicas de cualquier país de Asia, especialmente de Filipinas, Pakistán y Bangladesh, es simplemente maravilloso. La mayoría desprende nobleza, y eso me gusta. A pesar de su situación económica, se nota que las familias se toman en serio la educación de sus pequeños. Puede que algunos no estudien, que hablen sin parar, pero tienen respeto a su profe. Respecto a los latinoamericanos, no podría generalizar. Yo creo que todo depende de sus familias. Me da la sensación de que no tienen el mejor de los panoramas posibles y eso se nota. Ojo con los dominicanos y el inglés: lo tienen atrevesado por algún motivo que no logro entender. Yo les pongo de ejemplo al buen inglés de Juan Luís Guerra, pero me di...

Poema II

El autómata tonto De pronto te veo al trasluz de un pensamiento vano y descubro que vivo para merecerte. Algunas veces, más de las que quisiera, (lo confieso) se me olvida quién me da el aire que respiro cuando me asfixio. Es como quererte sin notarme el pulso. Lo hago a menudo. Así es, así de tonto. Pero, te juro que no sé si te lastimo o me ignoras, hasta verlo en tus ojos. Es otro de tus milagros. Recupero la vista y quiero ahogarme en la lágrima que cae, resbaladiza y clara, tan dulce si no fuera tuya… pero amarga como la corteza de un olmo seco al que quisiera subirme. Aunque disimule bien, tu mal me deja sin resuello. Y te alejo, te tacho, te borro, y convierto el “nosotros” en un “yo más tú” culposo que me duele más a mí que a ti, amor, y que tú no lo sabes, pero es sólo la estrategia más tonta, por automática, para no ver mi tontería en tus ojos de agua clara.

Personal II

El pasado No es sano, te deja en un estado de letargo ridículo y te impide avanzar, pero lo cierto es que a algunos el pasado no deja de perseguirnos. Lo he etiquetado como personal, pero… ¿Hay alguien que se libre totalmente del pasado? Se puede materializar en forma de culpabilidad, rencor, nostalgia o todo eso a la vez, y sobre todo, puede tener ojos, sonrisa y manos que en un tiempo agarraste muy fuerte para que no se fuera. Pero ahora sólo está en el pasado. Y casi siempre, lo que se quedó en el pasado, se quedó en su lugar correcto. Algo me dice que si mereciera le pena que esa sensación, aquella casa o la persona en cuestión estuvieran ahora mismo en mi propia dimensión, entonces simplemente estarían. A veces idealizo los elementos del pasado, otras veces, me alegro de haberlos perdido de vista. Y cuando pienso en los cambios que me suceden casi cada día, perdón, cada día, pero no soy consciente, entonces más seguro estoy de que esos ojos pueden haberse apagado, o aún peor, pued...

Reflexión I

¿Por qué me interesa tanto la movilización de los universitarios contra el Plan de Bolonia? Es extraño: no creo que tengan ninguna posibilidad legal. Dudo que ellos no lo sepan. Las directivas europeas lo mismo nos obligan a arrancar viñedos u olivares, que nos ofrecen dinero a raudales para construir una autovía paralela a la autopista de pago. Es así. Desde el gobierno central y los autonómicos se les manipula, pero al final ellos mandan. Tanto que nuestra Constitución se queda a la altura de un Pulgarcito ante el libro gordo de Bruselas. Sin embargo, los estudiantes se han se han plantado. ¿Cuánto tiempo hacía que la gente decía: "basta"? Ante un despido parece lógico y tras un atentado, todo el mundo se sensibiliza. Pero, ¿qué ha pasado para que un nutrido grupo de jóvenes decidan atrincherarse en las aulas y despachos de algunas universidades de Barcelona? Pues pasa que se nos había olvidado, a mí el primero, que nada, absolutamente nada, es incontestable. Las épocas de ...

Poema I

Regreso al origen Extraño tanto mi tierra extraña, con sus caricias frías, sus cálidas fustigaciones, y, en fin, con el sabor a infancia, que evito visitarla en sueños cada noche, por fría que sea, para no herirme. Pero habito en ella hasta que el alba me traslada a otro lugar extraño. Hasta ahora, la nostalgia me helaba la sangre, y encontré en la negación de mi simiente la rima perfecta de una liberación. Agua vaporosa y envenenada que no había de beber; pero que engullí como el ave que surcó el Paraíso por una flor estridente. Un raudal de pétalos destinados a pudrirse. Y poco más. Ahora ya lo sé, el pasado nos pertenece, como la sonrisa automática cuando otra sonrisa aflora entre el hormigón y el asfalto, sea la cara de un niño o una simple hormiga. Volveré para no quedarme, para un nunca pasajero, y siempre que me embriague con la brisa mediterránea, descastada, dejaré brotar su aroma por u...

Personal I

La prueba del progresista ¿Qué define a una persona progresista? ¿Su voto? Desde luego que no. Ejemplos extremos son Bono y Gallardón, pero los encontramos a diario en cualquier bar: los de izquierdas maldiciendo a los inmigrantes; los de derechas, que no ven mal las bodas homosexuales. ¿Sus lecturas? Ni hablar. Mi antiguo capataz (no se le puede denominar de otra manera) acudía al despacho con El País bajo el brazo, aunque lo que realmente habría querido traer es un látigo de siete puntas. Los progres para mí son los que mantienen una pose a base de fetiches, como ir a conciertos de Bruce Springsteen sin que les guste Bruce Springsteen, pero que se revelan como fariseos del progresismo al invertir en acciones mientras despotrican contra el capitalismo o al apuntar a sus hijos a colegios privados, para que no se mezclen con la chusma. Pero no nos vayamos del tema. Yo creo que lo que define a un progresista es su respuesta en la adversidad. O sea, ¿qué hacemos cuándo uno de los motivos ...

Tratado enciclopédico-masculino del 2008 en 365 segundos

Empezó cálido el año, al menos en el Mediterráneo. Luego se enfrío para jorobarnos la Semana Santa. Y el verano nos calentó más de la cuenta. Ahora hace un frío que pela y parece que cualquier año pasado fue mejor. Mentira. A principios de enero seguíamos obsesionados con esa palabra que no rima con nada, Euribor . Y España se volvió a partir en dos: los que rezaban para que la puñetera cifra dejara de subir; y los que esperaban que subiera tanto que reventara la burbuja. Al final, empate, o la de “El perro del hortelano”. Pero este año han pasado más cosas: la crisis , el aumento del paro, la crisis , el triunfo de Obama, la cris…, y el resto del mundo, igual. En Europa, preocupados porque no podremos comprarnos la segunda tele de plasma. En África, casi toda Asia y parte de Latinoamérica, se nos mueren de hambre. En la tele ya no dan las noticias, las matan a cuchillazos. Y de postre, historias de piratas (somalíes). En la ficción, encefalograma plano. El modelo de serie sigue ...