lunes, 6 de febrero de 2012

Guía para disfrutar del sexo gratis

A pesar de que lo sé todo sobre el tema, debo resumir el artículo y guardarme algún secreto. Sin embargo, los adictos al sexo verán  reconfortada la lectura con un sentimiento nuevo.

Qué bonito es el sexo y qué fácil es lograr que se vuelva un acto mecánico y casi intestinal. Follar puede ser tan nutritivo como cagar, pero por eso gusta tanto, porque no requiere de pensamientos abstractos ni de mucha instrucción. Hay gente que incluso se lo toma como un servicio y paga. Pero, ¿acaso pagarías por cagar?

Pues la respuesta es sí. En algún momento lo has hecho. Sí, sí, aquel día que entraste en el bar y te pediste un agua para poder ir al baño. No pagaste por el agua sino por la defecación. Por no hablar de esos maravillosos servicios semiautomáticos que aseguran limpiarse solos y que se pusieron de moda en los noventa. Nadie sabe quién los instaló allí, pero un día aparecieron en una esquina del parque y te preguntaste: "¿quién va a picar?". Y lo comprendiste el día que te dio un apretón cuando, de turismo por Granada, te alejaste de la zona de bares en dirección a una cartuja.
En efecto, el nuevo sentimiento que has descubierto al terminar de leer todo el rollo de arriba es que odias a la gente como yo que no se toma en serio las necesidades animalescas de los seres humanos. Ríete conmigo y comprobarás que siguen existiendo otras muchas maneras de disfrutar.

Nos desviamos del tema. Obviamente, realizarse tocamientos es una opción sexual pobre. Los que hablan de sus estupendos beneficios, en el fondo, se están autojustificando. Claro, el onanismo procede del egoísmo y ser egoísta es un mal antídoto para la soledad.

Pero tú no quieres leer disquisiciones inútiles, quieres tener sexo gratis. Pues te voy a dar la solución: cúrratelo.

Sal al mundo a conocer gente y cuando te guste alguien, saca lo mejor de ti y empléate a fondo. ¿Qué eso ya lo sabías? No nos engañemos, si no te ha funcionado es que no te has enterado todavía.

¿Qué significa eso de acechar a las muchachas en las discotecas con trescientas copas de más? Pero, ponte en el lugar de ellas, ¿qué instintos crees que les despiertas? Como mucho, la pena y así no hay sexo que valga.

Y tú, muchacha, o te lanzas a por cualquiera o estás siempre a la defensiva. Aclárate la mente. Ellos quieren casi siempre. ¿Y tú? Si la respuesta es no pero a veces sí y no con cualquiera ni de cualquier manera, abre los ojos y escoge. Escucha, de paso, las historias de los guateques de los sesenta, o los bailes de pueblo de los cuarenta. El trasfondo del asunto no ha cambiado. Sin embargo, tú tienes la solución para meterle un gol a la historia del machismo. Sé tú misma. Es lo que tu abuela seguramente no pudo hacer.

A ti, muchacho, sólo te puedo desear que seas un poco más selectivo a la hora de disparar tus armas de seducción. Entiéndeme: no te estoy diciendo que apuntes solamente a la que está más buena según dictan los modelos de mujer diez del momento. Fíjate en la gesticulación, el tono de voz, los pensamientos y todo lo que hace que una mujer sea un ser humano y no una fantasía de canal porno. Por favor, mírala a los ojos y sé sincero.

Y no hay más. Podéis haceros famosos y famosas y recibir invitaciones a orgias selectas. Pero es poco probable que os ocurra. A los realistas, si no tenéis ganas de esforzaros, siempre podéis echaros novio o novia y tratar de combinar la combinación ganadora: el sexo con amor.

Si algún día descubrís que el sexo gratis no es ninguna panacea, sino al contrario, casaos y tratad de tener hijos. Muchos de los que lo han probado, aseguran haber crecido mucho espiritualmente, pero de sexo, poco.

Claro que siempre hay excepciones. Aunque, desengáñate, nadie, absolutamente nadie te va contar la verdad sobre sus experiencias sexuales. Esto entre tú y tu(s) pareja(s).

4 comentarios:

edu dijo...

Este no es el David que yo conozco!

Saludos

David Navarro dijo...

En este texto lo único que pretendía, que ya me parece picar alto, era llamar la atención para soltar gradualmente la ironía hasta llegar al cinismo con un final moralista. Si he conseguido este efecto, bien. Pero si no, pues tampoco me arrepiento :-)
Desde luego no es una guía y mucho menos para disfrutar del sexo gratis.

Anónimo dijo...

Malo, MUY MALO. Compadre, dedíquese a otra cosa. Si no sabe del ser humano, no se meta a opinar tonteras ni hablar huebadas.
¿Por que no habla de fútbol, o de la farádula? Allí cabe cualquier huevada, inclusive la suya, ¡atrevase! Allí de seguro lo escuchan, pero no se atreva, por respeto a la progenie humana, decir lo que dice. Guárdese unos 20 años dedicados a estudiar el fenómeno humano y después, si se encuentra digno, dé sus opiniones.

David Navarro dijo...

Señor anónimo maleducado:

Hace usted bien en no dar su nombre, porque se descubriría a sí mismo furioso por no haber sabido entender un artículo humorístico cuya intención era dejar en evidencia los absurdos quebraderos de cabeza del ser humano.
Supongo que sabrá usted que el sentido del humor y la inteligencia van estrechamente relacionados. Tanto es así que hay biólogos que opinan que es el sentido del humor, y no la mera inteligencia abstracta, lo que distingue a los seres humanos de los animales.
Por otra parte, espero que su búsqueda por encontrar una vía gratuita y cibernética por aliviarse encuentre la luz o las sombras... Usted mismo.